viernes, 20 de febrero de 2015

Día de San Valentín A La XTARS…

Día de San Valentín A La XTARS…

Estaba más que sonrojada, más que excitada, su intimidad estaba totalmente humedecida después de leer aquel fanfic que involucraba a su mejor amigo y al amor de su vida en un relato lemon bastante fuerte, y YAOI.
-K... Kyoto, si entra Melodi…- decía el peliblanco a su mejor amigo.
-C…calla, y solo déjame entrar en ti Zentra…
El pelinegro estaba totalmente rojo, y cómo no estarlo si su mejor amigo estaba a punto de entregarle su primera vez, y claro que como hombre no lo podía negar, estaba orgulloso de ser el primer hombre en la vida de Zentraedi, quien estaba dudoso.
-¿No habrás perdido tu castidad con Sara?- de repente el peliblanco se puso juguetón.
-Nunca dudes de mis sentimientos, amigo- dijo esto con una sonrisa mientras…
-¿Qué lees Inverna?- preguntó Kyoto fríamente atrás de ella, asustándola.
-N… Nada- ¿Sería capaz de ocultar esas cosas al amor de su vida?, ¿sería posible que él no descubriera que ella era una Fujoshi de hueso colorado?
-La Decisión Unánime de Kyoto y la Entrega de Zentraedi, publicado por Musa Glacial, ¿alguna táctica de consumar tus fantasías?- dijo Kyoto con tono picarón.
-T… Te e…equivo…cas- ok definitivamente entre más tartamudeaba se parecía cada minuto más a la chica Hyuga de Naruto.
-¿Y entonces por qué tan roja?
Era cierto, estaba totalmente roja, respirando caliente, con la mirada típica de una pervertida y con un ligero derrame nasal, mientras en el audio se escuchaban los relatos narrados por ellos mismos, sí, era una fujoshi, y ya la habían descubierto.
-Mira, por ser yo, lo dejo pasar, pues el trauma es tan grande que, mejor mantengo mi distancia, en cuanto a mi amigo…
Melodi solo veía balbucear a Kyoto mientras se perdía nuevamente en aquella fantasía erótica de nivel divino, sentía que el Atributo Hielo se estaba Fundiendo con el Atributo Agua…
-Oh Dios, Kyoto, para ya que me lastimas…
-Si me detengo ahora será bastante cruel para los dos, además, estamos totalmente solos.
Y era cierto, ellos dos estaban más que solos en esa gran habitación, pues el edificio estaba totalmente desalojado…
-¿Me estás haciendo caso Inverna?- dijo Kyoto con seriedad.
-Si me descubrieran con la cámara en la mano, me matan los dos.
Ok, no tan desalojado, cierta pilla había logrado colarse a los baños de hombres, con su cámara en mano, captando el momento de la entrega entre aquellos locos amantes…
-Yo me largo de aquí- Dijo Kyoto con enojo.
Y dejó a Melodi en su absoluta fantasía, totalmente roja…
-¡¿¡¿¡¿La Decisión Unánime de Kyoto y La Entrega de Zentraedi?!?!?!
Ok ahora nadie la bajaría de ser una total pervertida y loca amante del Yaoi… Hard… pues los relatos de las siguientes escenas estaban más picantes que cualquier otro fic que involucrara Yaoi.
Mientras tanto en la terraza de Mindy, una peli morada y un castaño estaban recostados viendo las nubes pasar, disfrutando de un rico café capuchino helado, con un poco de licor Dooleys, para espesarlo y vaciarlo a unas copas de helado sabor vainilla, el sabor favorito de las chicas más el efecto energético de la cafeína que tanto gustaba a los gemelos.
-Oye Rode, hace tiempo que no hacemos eso al aire libre- dijo la peli morada con un fuerte sonrojo.
-¿Quieres hoy?- Preguntó dudoso el castaño.
-Claro, no hay nada mejor que en este hermoso día disfrutar de los ricos placeres de la vida.
-Cierto amor, ¿sabes qué?, ponte cómoda, en un momento traigo eso- dijo Rode.
Y es que hacer esas cosas estaban determinantemente prohibidas, ya que daban una mala imagen de la corporación al mundo, pero al par de locos poco le importaba.
-Estoy listo preciosa, cuando quieras- dijo Rode con tono picante.
-Pues, ¿qué esperas?
A lo largo de media hora después entre juego y juego…
-¿Tienes un rey amor?, es que lo necesito para mi corrida real.
-Mierda, ¿acaso puedes leer mi mente?- momentos de asimilación- Olvídalo, ya me quedé pobre.
¿Qué esperaban?, ¿acaso unas escenas fuertes?
Huy, hablando de escenas fuertes.
-Grooooaar- rugía un peliblanco.
-Hump- era lo único que decía cierto pelinegro.
-Grrrrrrrr- seguía gruñendo Zentraedi.
-Haaaaa- empezó a aplicar fuerza Kyoto.
-Esfuerzo y Explosividad- gruñó el chico de ojos rojos.
-Paciencia y Tranquilidad- dijo el pelinegro inmutado.
Luego de media hora…
-Canon, págame Zentraedi- dijo tranquila y cansinamente Kyoto.
-Mierda, ¿cómo estabas tan seguro de que Hinata y Naruto serían canon?
-Porque Naruto será un tonto, imbécil, hiperactivo, cabeza hueca y todo lo que tú quieras que él sea, pero al menos sé que tiene un poco de sesos, y con ese poco de sesos podría pensar “bueno, Hinata me ama, no me pega, no me insulta, me lleva a comer ramen ttebayo, y Sakura-chan, bueno, Sakura-chan es todo lo opuesto, y como quiero un matrimonio feliz y sin chichones, Hinata-chan será mi esposa”- dijo Kyoto después de un exhaustivo análisis.
-Pero dice él que no quiere una vida llena de chichones- dijo Zentraedi dándole el dinero de la apuesta a Kyoto.
-Sí- dijo Kyoto recibiendo el dinero
-En todo caso yo si no quisiera una vida de chichones me quedo con Sakura, ya que ella está más plana que una tabla- dijo el peliblanco con mirada sabia.
Zentraedi se fue, dejando a Kyoto pensando en lo dicho, de una u otra forma sabía que su mejor amigo y hermano del alma había salido con otra Zentraediada.
-Mierda- fue lo único que alcanzó a decir.
En el lado opuesto, un peliplata y una peliverde estaban revisando algunos anillos de metales preciosos, para el anillo de compromiso..
-Windy princesa, sabes que no debes elegir algun anillo, yo puedo hacer uno con mi atributo metal- dijo Ride.
-Pero acaso o se te haría más romántico entregar un anillo a tu princesa, comprado es mucho más romántico- dijo Windy haciendo un puchero que Ride no pudo resistir.
Y la beso, en un beso tierno y amoroso, no como otros besos que se daban en el grupo de amigos de la torre.
-Puedo hacer un anillo mucho más hermoso que aquellos que viste en el libro de anillos, y será mucho más romántico la forma en que te entregaré tu anillo.
Ya era justo, todos en la torre Xtar ya tenían una relación, y a pesar de la insensibilidad de kyoto, la chica de agua por fin salîa con el chico umbrío, Ride y Rode estaban saliendo con las mellizas y Zentraedi estaba saliendo con Natsuki, olvidando toda clase de replicas o reproches acerca de la guerra de clanes de hace muchos años...
-Despierta Inverna, te quedaste dormida- dijo Kyoto con frialdad.
Todo fue un sueño, casi pesadilla para ella, NaruHina Canon, esa parte fue una pesadilla, pero su relacion con Kyoto fue lo más bello de aquel sueño.
-Ya voy- dijo la peliazul de mal humor.
Bueno, ya se iban a México, iban a por Sara, esa si era pesadilla para llorar, pero nada podia hacer, desde que se decidió en la batalla contra Cherno Alpha ya estaba el dictamen, Kyoto nunca iba a salir con ella.
-"Aún así, mi esperanza morirá al último, junto conmigo"- penso con total determinación antes de subir al avión.
Sus heridas, tanto emocionales como físicas, aún no sanaban, y cayó inconsciente junto a Kyoto, anrtes de sen introducidos a la cámara de restauración.